jueves, 2 de febrero de 2012

EL DINERO ELECTRÓNICO Y LA DESAPARICIÓN DE LOS MEDIOS DE PAGO TRADICIONALES EN PAÍSES SUBDESARROLLADOS

El prodigioso crecimiento de la tecnología informática y de las telecomunicaciones, ha dado vigencia al dinero electrónico como la moneda moderna del mundo actual, que con sus beneficios y desventajas, es una realidad creciente que cada vez involucra a más personas. Su uso dependerá no sólo de la voluntad y la confianza que se depositen en él, sino de las oportunidades económicas que puedan brindar a la población.  Sin embargo, en los países subdesarrollados, como Venezuela, donde el dinero bancario (cheques, tarjetas de crédito, tarjetas de débito, entre otros) no ha tenido una gran aceptación y los medios de pago tradicionales continúan siendo el fuerte, resulta cuesta arriba la incorporación de esta nueva herramienta, razón por la cual se estima que la desaparición de la moneda corriente en el país resulte un hecho casi imposible.  
Las distintas maneras que ha venido adoptando el dinero a través de la historia, no son excluyentes, ya que el ser humano ha sido capaz de emplear múltiples instrumentos para llevar a cabo el intercambio de bienes y servicios. Es de suponer que el dinero surge como la solución a los problemas que se presentaban en la realización de intercambio de bienes, “el trueque”, sin embargo, la historia económica no especifica dónde, ni cuándo apareció inicialmente el dinero, pero lo que si ha quedado bien claro es que la aparición del mismo es una consecuencia directa de la división del trabajo, así como de esa constante búsqueda del hombre por satisfacer un mayor número de necesidades.
En tal sentido, Paladella (1999:I) señala:
“Antes de la aparición del dinero, los intercambios se realizaban mediante el sistema de trueque directo de una mercancía  por otra. Este método limitaba enormemente la posibilidad de realizar transacciones, pues se requería una coincidencia de necesidades al mismo tiempo, además del problema de la indivisibilidad de algunos productos, razón por la cual surge la necesidad de establecer mercancías intermediarias, que fueron generalmente aceptada, de forma que el cambio se pudiera realizar directamente, tales como granos de cacao, vino, sal, entre otros” 
Fue así como desde el principio, el comercio adopta la forma de intercambio libre, el cual se denominó trueque, desarrollándose sin problemas mientras las necesidades del hombre eran escasas y limitadas. Posteriormente y a medida que las sociedades fueron ganando complejidad, aparecieron otras formas representativas de dinero y se comienzan a utilizar los materiales preciosos, los cuales a pesar de su escasez, eran fáciles de intercambiar y de transportar.  Además, contaban con una característica indispensable como lo era su valor, representado en parte por su uso y por su escasez.  Sin embargo, la utilización de un metal o cualquier otro bien como dinero mercancía dependía del grado de desarrollo que presentara una determinada civilización.
Con el paso del tiempo, se inició el acuñamiento de la moneda, en vista de los inconvenientes que presentaba el uso de los metales en estado bruto tales como: su plena identificación, su pureza, entre otras;   para realizar las transacciones, y a medida que las actividades económicas se fueron desarrollando se dio paso a la creación del papel moneda o billete como pago de un bien, en vista de las desventajas y riesgos de que representaban las monedas de oro y plata, sin dejar a un lado, la incomodidad que resultaba su traslado.
Por otra parte, algunos autores remontan el origen del dinero papel o papel moneda en la actividad de los orfebres durante la edad media.  Estos artesanos disponían de cajas de seguridad en las que guardaban sus existencias de metales preciosos y por lo tanto era el que contaba con los medios más seguros para la época. El orfebre simplemente extendía un recibo, prometiendo devolver al depositante sus pertenencias de acuerdo a sus requerimientos.  Con el transcurrir del tiempo, las personas se percataron que era mucho más fácil, cómodo y seguro, realizar los pagos con este tipo de recibo, que cargar con las monedas o metales preciosos y el orfebre, al ver que no retiraban las monedas con la frecuencia esperada, comenzó a emitir más recibos de pago de los que podía respaldar a cambio de cierto interés, de allí el nacimiento de las primeras entidades financieras.
La evolución del dinero siguió de manera constante hasta llegar hoy en día a mecanismos más sofisticados, involucrando medios de pago con respaldo indirecto de terceros (bancos), el cual surge como consecuencia de la revolución de la economía moderna.
Aunado a esto, el prodigioso crecimiento de la tecnología informática y el rápido desarrollo de las telecomunicaciones, han dado origen a la revolución digital, creando así un nuevo mundo en que todo está por hacer y en el cual la imaginación tendrá un papel fundamental. En efecto, el dinero electrónico representa ese nuevo contenido en el marco de la nueva economía digital, constituyéndose así la etapa superior de los medios de cambio en nuestra era.
En este sentido, Gil (2001:I) define el dinero electrónico como:

“...la representación de medios electrónicos con la capacidad de realizar transacciones financieras sin tener que mediar para ello algún intercambio físico de monedas o billetes”
En otras palabras, y tomando en cuenta la definición anterior, se dice que el dinero electrónico, no es más que un medio electrónico que permite al usuario realizar transacciones sin la necesidad de cargar con efectivo.  Es decir, el dinero electrónico no es más que una tarjeta de crédito normal que se usa en las transacciones de Internet para realizar cualquier tipo de pago. El mismo, posee un microprocesador incrustado, el cual almacena una variada cantidad de información, como unidades con valor monetario, con sofisticados métodos de   seguridad  y tiene la capacidad de comunicarse con el mundo exterior a través de dispositivos tales como puntos de ventas, cajeros automáticos, lectores de tarjetas inteligentes, computadoras y otras, brindando nuevas formas de gerenciar, gastar e invertir el dinero
Es por ello, que resulta necesario resaltar, que cuando se habla del dinero electrónico, no se trata sólo de una revolución tecnológica afianzada con el uso de Internet, sino que el mismo está acorde con una sociedad que exige formas efectivas de intercambios que funcionen a la velocidad en que se mueve el mundo hoy en día.
De allí que, hasta finales del siglo XX, se pensó que el dinero no continuaría evolucionando, sin embargo, el desarrollo increíble  de las telecomunicaciones y la informática, han dado origen a un nuevo tipo de dinero, el cual es denominado hoy en día como el “dinero electrónico”. 
El dinero, en su forma actual ha sido útil por varios milenios, pero cuando se está en el siglo XXI, la globalización de la información y las comunicaciones exigen convertirlo en una forma más práctica y compatible con esta realidad, en así como, las transacciones generalmente a nivel interbancario e intergubernamental se realizan en forma digital y  no implican la transferencia de grandes cantidades de dinero en efectivo. 
Es por ello que los bancos y otras instituciones financieras en su afán de encontrar nuevas opciones que ofrecer a sus clientes, basados en los desarrollos tecnológicos, han sido los principales promotores de este no tan reciente mecanismo, que a su vez les ha permitido disminuir considerablemente su estructura de costos, mediante el manejo cada vez menor del dinero efectivo.
En tal sentido, las instituciones financieras no han escapado al impacto de Internet, las cifras son aún tímidas, pero la imagen de confianza y seguridad que han tratado de proyectar los bancos ha contribuido de cierta forma a ofrecer infraestructuras de seguridad en la red, tanto para la propia institución como para sus clientes, que cada día demandan servicios que sean más económicos y más rápidos.
Sin embargo, con todas las ventajas de este medio de pago, los clientes no han reemplazado todavía los canales tradicionales de realizar las transacciones, pero los mismos se están acostumbrando a ejecutar las gestiones a través de la red y cada vez con mayor confianza.  Al respecto, Ferreres (2002:I) menciona que las instituciones financieras deberán asumir los nuevos retos e incorporar la venta de servicios financieros y no financieros a través de portales soportados en marcas financieras reconocidas para segmentos especializados del mercado.   

1 comentario:

  1. El dinero electronico como se denomina actualmente y como se menciona en el articulo ha logrado grandes beneficios tanto para las organizaciones como para las personas que necesitan sus transacciones sin contratiempos y que lo pueden realizar desde cualquier lugar y a cualquier momento.

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